Cirugía de la obesidad
y metabólica

El centro de Cirugía de la Obesidad y Metabólica, liderado por el Dr. Óscar Brasesco, es el principal referente en el tratamiento de la patología de la obesidad mórbida y metabólica.

Compartiendo la excelencia médica con el Sanatorio Finochietto, combina infraestructura, equipamiento y recursos humanos comprometidos con el paciente para tratarlo y acompañarlo hacia una mejor calidad de vida.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si soy candidato a realizarme una cirugía bariátrica?
La indicación es para pacientes de entre 18 y 65 años de edad, con un índice de masa corporal (IMC*) superior a 40 o en pacientes con un IMC entre 35 y 40, si padecen comorbilidades o enfermedades asociadas de la obesidad como hipertensión, reflujo, diabetes millitus tipo 2, trastornos cardiovasculares, apnea de sueño, etc.
Se realizan una serie de estudios que contemplan evaluaciones físicas y psiquiátricas, que determinarán si puede someterse a una cirugía bariátrica. Además, haber tenido repetidos fracasos con tratamientos y dietas anteriores.
Algunos candidatos pueden llegar a necesitar ser tratados previamente para disminuir su riesgo operatorio.
* El índice de masa corporal se calcula dividiendo el peso por la altura al cuadrado.
¿Quiénes son candidatos para realizarse una cirugía metabólica?
Todas las personas con un IMC mayor a 30kg/m2 con enfermedades asociadas como la diabetes, hipertensión arterial, colesterol y triglicéridos altos. Los pacientes con diabetes y obesidad, para tener un beneficio de remisión de la diabetes, deben cumplir los siguientes requisitos:
  • Ser diabéticos tipo II.

  • No contar con secuelas vasculares o retinianas (pie diabético o enfermedad ocular o renal).

  • Contar con adecuada reserva pancreática. Mientras menos tiempo de evolución, mejor.

  • Los pacientes deben realizar evaluaciones con diferentes especialistas en forma multidisciplinaria.

¿Cuáles son los riesgos de estas cirugías?
Como toda cirugía abdominal tiene riesgos derivados de las suturas o anastomosis que pueden filtrar o el sangrado de algún vaso sanguíneo, pero en general las complicaciones son escasas (no más del 1%) y, diagnosticadas a tiempo, son todas solucionables.